
Durante la segunda mitad del siglo XX, el rápido crecimiento demográfico y la expansión urbana llevaron al desarrollo de la Isla de Calor Urbano (ICU) de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México (ZMCDMX)
El gradiente térmico entre las regiones rurales y urbanas se utiliza para definir la ICU en la zona de transición a lo largo de la isoterma de 27°C de temperatura máxima media. A medida que la ZMCDMX se expande, la urbanización reemplaza más vegetación natural y crece la extensión espacial de la isoterma de 27°C.
La pérdida de vegetación natural, en una región densamente poblada como lo es la ZMCDMX, conduce a cambios en el albedo, la rugosidad y la humedad de las zonas donde se experimentó deforestación. El modelo de crecimiento urbano, generalmente implica pérdida de vegetación.
La intensificaci[on de la ICU en la ZMCDMX resulta en un aumento en la frecuencia de temperaturas m[aximas diarias por encima de los 30°C (por encima de 28°C en promedio semanal), valor umbral que constituye un peligro natural.
La intensificación de la ICU de la ZMCDMX resulta en un aumento en la frecuencia de temperaturas máximas diarias por encima de los 30°C (por encima de 28°C, en promedio semanal), valor umbral que constituye un peligro natural
Percentil 90% de la temperatura máxima por día
El modelo de riesgo indica que es en el oriente de la ZMCDMX donde el riesgo de Enfermedades Diarreicas Agudas (EDAs en adelante) durante una onda de calor es mayor, y es ahí donde también se registra el mayor número de egresos hospitalarios por esa causa de enfermedad en menores de 14 años, aproximadamente dos semanas después del máximo de la onda de calor. El menor acceso al agua potable en la zona oriente de la ZMCDMX (Pastrana-Miranda, 2022), constituye un importante factor de vulnerabilidad que aumenta el riesgo de EDAs en la temporada de calor.
Pastrana-Miranda, T& González Caamal, M. M. (2022). Injusticia ambiental y marginación: la falta de acceso al agua en la Zona Metropolitana del Valle de México. Territorios, (46), 1-25. https://doi.org/10.12804/revistas.urosario.edu.co/territorios/a.9931
La ocurrencia de olas de calor está relacionada con un aumento en el número de EDAs, principalmente en zonas de la ciudad donde las condiciones socioeconómicas y ambientales son inadecuadas, (por ejemplo, acceso insuficiente a agua potable) (Vargas y Magaña, 2020). Las personas vulnerables se encuentran en su mayoría en asentamientos al oriente de la ZMCDMX, donde se reporta un gran número de altas hospitalarias debido a EDAs. El efecto combinado de olas de calor más frecuentes e intensas (peligro) y una mayor vulnerabilidad, da como resultado mayores niveles de riesgo de sufrir este tipo de problemas de salud. El análisis de riesgo puede servir para desarrollar estrategias de mitigación de ICU y sistemas de alerta temprana para gestionar y reducir altos niveles de riesgo de EDAs durante periodos cálidos.
La comparación entre valores semanales de temperatura máxima promedio en la ZMCDMX y los casos de EDAs reportados emanalmente indican que cuando se presenta una onda de calor, las probabilidades de un incremento en estas enfermedades aumenta.