
Al igual que la mayoría de las urbes en México, el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), creció de forma acelerada en las. últimas décadas del siglo XX y las primeras del siglo XXI. Su población es hoy en día de más de 5 millones de habitantes y uno de los principales retos que enfrentan es el de las inundaciones urbanas. Su crecimiento urbano desde 1985 ha seguido el patrón espacial de mucha sotras ciudades, eliminando vegetación y generando un aisla de calir urbana, que no solo ha resultado en incrementos de temperaturas, sino también en la intensidad y frecuencia de las tormentas.
En diferentes partes de la ciudad, las lluvias muestran una tendencia a ser cada vez más intensas, mientras que en las estaciones periféricas no parece haber cambios significativos, lo que puede indicar que es el efecto urbano lo que ha intensificado el ciclo hidrológico local (López, et. al. 2024)
Las lluvias diarias reportadas ocurren por lo general en lapsos de menos de una hora por lo que las tasas de precipitación son altas, las inundaciones repentinas y se presentan principalmente en las avenidas, que actúan como cauces de agua. El patrón espacial de las lluvias que genera la mayor cantidad de encharcamientos e inundaciones muestra un máximo hacia la parte norte del AMG.
Conforme avanza la urbanización de Guadalajara, el número de inundaciones aumenta, no sólo porque las lluvias son más intensas, sino porque el contexto de vulnerabilidad se incrementa, y con ello, el riesgo de inundación. El suelo desnudo o el asfalto resultan impermeables y por ello, aumentan los escurrimientos en la zona urbana.
Adicionalmente, se debe considerar que el sistema de drenaje no crece para conducir mayor cantidad de agua fuera de la zona urbana. Así, el contexto de vulnerabilidad creada, en combinación con un peligro crítico más fuerte, genera riesgo crítico que cada vez se materializa en inundaciones.
A principios de los años 1990s, el riesgo de inundaciones en el AMG se podía considerar alto, principalmente por la condición topográfica de la zona. Pero hoy en día el riesgo es muy alto y con frecuencia sobrepasa el nivel crítico.